Da la sensación de que a día de hoy cada uno de nosotros debe desempeñar una función dentro de un gran tablero. No sólo eso, si no que nosotros mismos tratamos a los demás como si tuvieran una obligación para con uno mismo.
Llegando a los extremos, los hay que directamente piensan que todo lo que los rodea, son sólo las herramientas y medios para poder llegar a conseguir lo que él egoístamente quiera.
Algunas personas son utilizadas como piezas de cambio, otras como alguien de quien aprovecharse en busca de algo mayor. Otras son piezas importantes, que jamás sacrificarías, y así podemos elaborar una larga lista.
Sin embargo, yo creo que hay piezas que simple y llanamente se han creado para encajar. Un puzzle de dos piezas, si, pero el más maravilloso que jamás haya existido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario