Sin embargo, creo que no es motivo de crítica. Porque creo que a nadie le gustaría ser tomado a la ligera, o no ser tomado en serio. ¿A quién puede ilusionarle darse cuenta que estar o no estar presente no altera para nada la vida de los demás? A mí, no.
Llamadme egocéntrica, por no querer ser indiferente, por vivir la vida cerca de los que creen que, vivirla conmigo es mejor que hacerlo sin mí. Llamadme cabezota, porque lucho por conseguir lo que quiero, porque si pienso que algo vale la pena, voy a por ello y me lo tomo aún más en serio. Porque si me propongo una meta, no pienso quedarme a medio camino, ni darme por vencida, ni ser cobarde. Llamadme egoísta, llamadme conformista, llamadme lo que os de la gana. La cuestión, es que me llaméis, porque querrá decir que no soy ajena a vuestras vidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario